Los inicios ...

 

Al principio, HOPSTORE era el nexo de unión entre la necesidad de lúpulo ecológico, por un lado, y los productores de lúpulo ecológico, por otro.

Así empezamos y así crecimos.

Los primeros frigoríficos:

...luego la pequeña cámara frigorífica de 12 m3 en casa, junto a las oficinas,

...y luego ayudados por amigos productores porque seguían acalambrados,

...luego a un portaaviones frío,

...luego a otro en Mâcon para terminar...

Y ahora...

Por el camino, nos enfrentamos a un reto: cada vez más cultivadores con los que empezábamos a trabajar no estaban equipados para palear su cosecha.

Así que al principio les hacíamos hacer aquí, luego allí, luego aquí y allá... con todo el juego de equilibrios necesario para que los horarios de todos funcionaran.

Por no hablar de la gran variedad de productos acabados (sacos, tipos de pellets, etc.) y del tiempo, los costes y los peligros adicionales que conlleva su transporte desde el productor hasta el transformador: algunos de ustedes recordarán que perdimos 1,5T de lúpulo recién peletizado por el humo en el almacén de nuestro transportista, ¡cuando se incendió!

En resumen, ya no estábamos satisfechos, y en 2021 decidimos añadir otra cuerda a nuestro arco invirtiendo en una línea de conversión completa.

Íbamos a producir nosotros mismos los pellets que se ofrecen en la tienda (excepto algunos lúpulos importados). Íbamos a convertirnos en comerciantes-productores.

Así que nos trasladamos de nuevo a un gran almacén, que ocupamos hoy.

Instalamos cámaras frigoríficas, almacenes secos, una línea de producción de pellets y una zona de preparación y envío de pedidos.